Nuestra historia comienza en un antiguo kiosco de churros en Moriles, impulsada por el espíritu emprendedor de Antonio Castillo e Isabel Ramírez.
Patatas, aceite y sal, sin conservantes, siguiendo un proceso artesanal que nos permite conservar ese sabor auténtico y crujiente, como las de churrería.
Porque creemos que una buena patata, pelada con cuidado, frita a temperatura baja y bien sazonada, es una patata de fritura saludable.
El sabor de nuestras patatas nace del mimo de la atención que le dedicamos al proceso de fritura.
Cuidamos cada detalle, desde la selección de la patata hasta el corte preciso de la misma para que el resultado sea un sabor real.
La fritura es el alma del proceso, con aceite de girasol alto contenido oleico (80%) y temperatura baja freímos con calma para encontrar ese punto justo que caracterizan nuestras patatas.
Un arte que solo manos expertas saben cómo hacerlo para que el resultado sea un sabor que no se olvida. Porque cuando las cosas se hacen con dedicación, solo pueden salir cosas bien hechas.
Primeros churros y patatas, con un carro y algún utensilio se vendieron los primeros churros. Primera generación, la abuela materna.
Inicio de la producción artesanal, kiosco familiar, segunda generación
Primeros churros y patatas, con un carro y algún utensilio se vendieron los primeros churros. Primera generación, la abuela materna.

Inicio de la producción artesanal, kiosco familiar, segunda generación

Nace la marca Patatas Fritas Maribel. Se empieza a producir en los bajos del domicilio familiar. Primera maquinaria y primer vehículo de reparto rotulado, comienza la distribución en supermercados.

Patrocinamos el primer equipo de futbol sala. Actualmente somos patrocinadores de varios equipos deportivos, tanto masculino como femenino.

Se constituye la Sociedad Mercantil y se adquieren terrenos para crecer.

Traslado a la nueva nave e impulso productivo y reconocimiento local.

Primer punto de venta ambulante en el mercado local de Moriles.

Se amplía la línea de fritura y se duplica la capacidad.

Incorporación del primer hijo, Francisco Javier, actual jefe de producción.

Incorporación del segundo hijo, Víctor Manuel, actual jefe de ventas.

Se introduce la producción ecológica y se llevaron a diferentes ferias y exposiciones.

COVID: Record de ventas, sin parar de producir para nuestros clientes y colaboraciones.

Se adquiere una nueva fábrica para aumentar capacidad y mejorar procesos.

Traslado a las nuevas instalaciones y lanzamiento de la gama Premium AOVE.

Posible inauguración oficial
